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La música y la tecnología

La música es una forma de expresión del ser humano, pero ¿nos hemos preguntado que influencia tiene la tecnología en el mundo musical?

La tecnología ha ayudado muchísimo en el avance de la vida de las personas. Es común asociar el término tecnología con instrumentos o cosas que nos facilitan las actividades diarias: como por ejemplo aparatos electrodomésticos, transporte, medios de comunicación etc. Ésta se ha posesionado de todo, pero, una de las áreas que se ha beneficiado más de la tecnología es el sector de la música. En general, todo tipo de tecnología que involucra a las artes musicales se llama tecnología musical. Este tipo de tecnología utiliza dispositivos electrónicos y programas informáticos para la reproducción, grabación, composición y funcionamiento de este arte.

 

La idea de la tecnología es conectar la creatividad musical con la creatividad tecnológica.

Por lo tanto, se puede llegar a utilizar para crear nuevas posibilidades de sonido. Dado que la tecnología está avanzando a pasos gigantescos, los músicos también tienen que adaptarse a este cambio, por lo tanto su manera de componer y producir música se ve afectada.

 

El uso de la tecnología en la música

Todas las personas a las que le gusta la música se ven afectadas -de buena manera- por estos cambios, así que tienen que ir alternando por diferentes estilos de música, por lo que los desarrolladores de dispositivos tecnológicos se ven obligados a actualizar sus aparatos con el fin de satisfacer las necesidades de los consumidores.

La tecnología musical incluye diferentes formas de reproducción y algunos ejemplos son de edición de música y efectos acústicos.

 

 

Por ejemplo, el piano y la guitarra fueron considerados como el equipo más común en la tecnología musical. Hoy en día, ese concepto se ha ampliado para incluir herramientas de mecánica, electrónica y software. Otros ejemplos incluyen el desarrollo de dispositivos con tecnología de última generación en la producción.

La tecnología afecta en gran medida la música como cualquier otra forma de entretenimiento. Las industrias que se mueven por este sector se inclinan también para producir una serie de variaciones musicales con la ayuda de la tecnología más puntera con el fin de satisfacer las expectativas del oyente. Por lo tanto, la tecnología de la música es importante para la sostenibilidad y el desarrollo de ella.

 

La importancia de la tecnología musical

En la cadena de registro, reproducción y distribución de cualquier tipo de música la tecnología juega un papel fundamental. Uno de los principales avances tecnológicos de los que se “sirvió” la música para mejorar el almacenamiento y posterior reproducción en soportes físicos como el CD, minidisc etc. fue la grabación digital que elimina cualquier ruido o sonido adicional a la propia música como la aguja tocando el disco o el cabezal de la cinta tocando la cinta grabadora. Así el sonido obtenido mediante un registro digital es idéntico al original.

Existen otras muchas vinculaciones entre el fenómeno musical y la tecnología como el uso de la música en radio, televisión, cine etc. ; además que la tecnología musical no exige nada a la música, simplemente se pone a su servicio para facilitar procedimientos que a la propia música le interesan como son su distribución entre el gran público, que pueda ser “guardada” en soportes en que no pierda calidad, su reproducción sea fiel reflejo del sonido original etc. mientras que la tecnología aplicada al proceso creativo de una obra puede incorporar elementos novedosos frente a los sonidos de los instrumentos tradicionales.

¿cómo quedan definitivamente las figuras del compositor e intérprete?.

Uno de los debates que surgen con la incorporación de la tecnología en la creación musical es ¿cómo quedan definitivamente las figuras del compositor e intérprete?.

La propia naturaleza de la música hace que, sea un arte diferente a las demás ya que la obra del músico plasmada en la partitura, no es ningún objeto sonoro. Para convertirse sonido y necesita de una segunda fase, y esto es obra del intérprete. Así el intérprete tiene la posibilidad de realizar múltiples cambios, y su límite está en mantener el espíritu de la obra fiel al original ya que la tarea del intérprete es ejecutar la obra anotada en la partitura.

Con la aparición de la música elaborada con dispositivos electrónicos la duda queda resuelta: las figuras de compositor e intérprete se funden una sola. Ya no existe como el siglos anteriores un creador musical y bien diferenciado de él un ejecutante que transforma en sonidos todo aquello que el compositor plasma en un pentagrama.

Imaginemos una sesión de un Disc Jockey: él utiliza la mesa de mezclas, reproductor de sonidos etc. pero no es compositor de la música o sonidos que se escuchan, está más cerca de ser un “improvisador” que combina todo el material sonoro del que dispone de acuerdo a sus gustos, experiencia o pericia. Tampoco se trata de un “intérprete” convencional ya que los sonidos que de su sesión salen no los produce él sino la máquina que manipula.

De acuerdo a este nuevo perfil de creador-intérprete la industria de entretenimiento hace que con sus poderosas campañas publicitarias los gustos de la gente joven, sobre todo, vayan girando en torno a esta nueva fórmula musical donde en ocasiones no es necesaria ni una formación musical básica para combinar esos “nuevos sonidos”. De esta manera y teniendo al público ya “orientado” hacia sus propios intereses se ve en la necesidad de ampliar su producción y satisfacer la demanda de productos musicales electrónicos muchas veces de dudosa calidad.

La tecnología musical no exige nada a la música, simplemente se pone a su servicio para facilitar procedimientos que a la propia música le interesan.

Cuando la tecnología es aplicada a la composición,  en ese momento el hombre es esclavo de la misma y puede caer en recurrir a ella cuando sus ideas musicales no fluyan con claridad y por tanto la música perdería su identidad. Al escuchar esa música ya no será la expresión interior de un artista sino casi una “evasión” de sí mismo tratando de que la tecnología sustituya el proceso creativo y artístico del hombre.

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